BODEGAS MARTINEZ LACUESTA
La
semana pasada visitamos Bodegas Martínez Lacuesta que está ubica en la
localidad de Haro, considerada la Capital de la Rioja Alta y la Capital del
Vino de Rioja.
Félix
Martínez Lacuesta y sus ocho hermanos se dedicaban a la elaboración de vinos y
gaseosas, en su bodega del centro de Haro, y tras el paso de los años, en el 2006,
edificaron esta nueva bodega de dieciséis mil metros cuadrados, once mil de ellos
bajo tierra, que es la actual ubicación de esta moderna bodega, operativa desde
el año 2010.
La
familia Martínez Lacuesta está en su cuarta generación y nos cuentan que el
cien por cien de la bodega está en manos familiares.
En
esta misma entrada en una zona colindante que da paso a la enotienda donde
podemos adquirir los vinos elaborados en la Bodega, se encuentra una zona con
las botellas de vermut ya que Bodegas Martínez Lacuesta tiene merecida fama en
la elaboración de esta bebida.
Llevan
elaborando vermut desde 1937. Se elabora a partir de vino blanco al que se le
añade la “Conzia” que es como se llama a la mezcla de hierbas y plantas
aromáticas como el ajenjo, anís estrellado, hinojo, clavo,
cardamomo, corteza de naranja, vainilla, canela, salvia, nuez moscada,
jengibre, melisa…y muchos más, pero este es el secreto que guardan celosamente.
También se le añade azúcar o caramelo para el vermut rojo.
En
esta bodega se elaboran cuatro tipos de vermut: el Vermut Rojo tradicional, el
Vermouth Lacuesta Reserva con siete meses de envejecimiento en barrica nueva de
roble francés Allier con tostado medio, y el Vermouth Lacuesta Edición Limitada añejado
en las mejores barricas de roble francés durante catorce meses.
Tras
esta masterclas sobre el vermut y su historia pasamos a visitar el interior de
la bodega.
Comenzamos
por la zona de fermentación en la cual se encuentra 25 depósitos de acero
inoxidable con una capacidad de 35.000 kgs y otros cuatro de 70.000 kgs donde
entran el millón de kilos de uva que elaboran. Los depósitos cuentan con un
sistema de remontados y sistema autovaciante. Sobre este proceso nos cuenta la
bodega: “Una vez encubado el depósito, se realizan maceraciones en frío de 3-4
días para una mayor extracción de aromas y materia colorante. Además se
realizan maceraciones posteriores a la fermentación alcohólica, en aquellos
depósitos cuyos vinos lo requieran. El total de días hasta el descube y
posterior prensado pueden ser desde 18 días hasta 23-24 días”.
Nuestro
siguiente espacio visitado fue el impresionante parque de barricas, que pudimos
contemplar desde una pasarela en una zona alta, desde donde teníamos una vista
espectacular de las 8.000 barricas de roble. En su mayoría de roble francés, un
90%.
Luego
bajamos a esta zona que es donde comienza el proceso de envejecimiento
tradicional del vino en las barricas apiladas, una a una, en cinco alturas.
Nos
cuenta Lourdes. “Ello es necesario para su trasiega, proceso que consiste en el
cambio del contenido de vino de una barrica a otra. Esta labor se realiza sin
utilizar ninguna bomba de succión, sino por gravedad, y a la luz de una vela. Las trasiegas se realizan, al principio, cada seis meses y, a medida
que un vino va envejeciendo, se retrasan hasta los ocho o diez meses”.
Como
curiosidad nos enseñaron los tapones que se ponen en la parte inferior de la
barrica. Tapones forrados de “enea” que preparan ellos mismo de forma manual.
Nos
enseñaron también un espacio dedicado al “Club de Barricas” con un coqueto
comedor y botellero.
Otra vez en la parte superior de la bodega pasamos por un pasillo en el cual
está presente la familia Martínez Lacuesta, hasta llegar a la zona de comedor y
catas. Aquí pudimos degustar dos vinos acompañados de un buen aperitivo.
Degustamos
dos vinos tintos: Campeador Reserva 2005, un vino de larga tradición en esta
Bodega, elaborado
con uvas de las variedades tempranillo 50% y garnacha 50%, y Ventilla 71 un
vino de corte moderno elaborado con uvas de la variedad tempranillo 100%. Se
completó con un Vermouth Reserva. No conocíamos el Campeador y el Ventilla 71 y
nos han sorprendido muy gratamente. El vermut estaba sencillamente delicioso,
al igual que la cocina que prepara su cocinero Rubén Prieto.
Resumiendo
os diremos que nos encantó la visita a esta moderna Bodega que encierra como un
tesoro la mejor tradición en la elaboración de vinos de Rioja, sin olvidarnos
de su vermouth.
Muchísimas
gracias a Bodegas Martínez Lacuesta, y en particular a Lourdes Moral, por ser tan
perfecta anfitriona, y por tus detalladas explicaciones, que nos sirven para ir
aprendiendo un poco más sobre este mundo tan apasionante.
Bodegas Martínez Lacuesta S.A.
Paraje de Ubieta s/nº 260200 HARO- La Rioja
www.martinezlacuesta.com
Tel: (+34) 941 310 050
fax: (+34) 941 303 748
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